Importancia de las prioridades

La importancia de tener las prioridades claras en cada momento

Comparto las ideas más relevantes de mi artículo “La importancia de tener las ideas claras en cada momento” publicado el pasado jueves 12-3-2020 en la revista Dirigentes Digitales.

 

“Cuando las prioridades están claras, las decisiones son más fáciles”

Anónimo

 

La crisis actual con motivo del Covid-19 es muy diferente a todas las vividas anteriormente, tanto por las características de la pandemia, como por el desarrollo digital de las organizaciones.

En este contexto, el teletrabajo se ha convertido, teóricamente, en la solución para dar continuidad a la actividad y al negocio, pero realmente solo con decirlo y enviar a los trabajadores a casa, la actividad no va a continuar a los ritmos habituales.

Estamos viviendo unos días, en el que es muy importante que las prioridades están claras en cada momento, y en el que todos los directivos y empleados tenemos que entender la situación y poner nuestra mejor actitud para mitigar, en todos los aspectos, el impacto del virus.

Así, cada momento tiene su prioridad:

Primera: La salud de los trabajadores

Lógicamente, la máxima prioridad es la salud de los trabajadores, por los que habrá que tomar las medidas adecuadas y contundentes para evitar su contagio. Entre estas medidas, el teletrabajo ha aparecido como una solución lógica y natural.

El problema se nos presenta cuando en nuestro tejido empresarial, este modelo ha tenido escaso desarrollo y ha seguido prevaleciendo, en contra de las tendencias en otras culturas, la arraigada tradición del trabajo en la oficina. Según el INE, en España solamente el 7,5% de los ocupados trabajan desde sus hogares, cifra muy por debajo de la media europea que está en el entorno al 20%.

Segunda: Organización del teletrabajo

Por lo tanto, la segunda prioridad es organizar el teletrabajo para que realmente sea efectivo, lo cual implica definir una serie de pautas a seguir por los trabajadores en su nuevo espacio “laboral”.

No voy a profundizar en estas pautas, pues en los últimos días son variados los artículos o post que las han desarrollado con amplitud, pero sí me parece adecuado hacer referencia a las que se pueden identificar como más relevantes:

  • Identificar la plataforma técnica a utilizar y el puesto de trabajo (en casa)
  • Definir objetivos claros y medibles, incluso en las actividades que normalmente no los necesitan. La agenda diaria adquiere más importancia que nunca.
  • Organizar las dinámicas de equipo y las reuniones virtuales.
  • Establecer una rutina de trabajo diario con las pausas habituales
  • Establecer la dinámica de reporte virtual con el jefe, manteniendo la sistemática de contraste y seguimiento.
  • No aislarse y mantener un contacto normal (ahora virtual) con los compañeros

Algunas voces están manifestando que va a ser muy complicado que empresas con arraigo “analógico”se conviertan en digitales del día a la mañana, y quizás puedan tener cierta razón, pero la realidad es que: a) no hay alternativa y) no es un proceso complejo y si prima (seguro que será así) el compromiso, el sentido común y una actitud positiva, el éxito del proceso estará más cerca de la realidad.

Ah! y como todo el mundo está dispuesto a ayudar y a colaborar, no lo desaprovechemos para solucionar nuestra lógicas dudas iniciales.

Tercera: Compromiso de todos

Creo innecesario mencionarlo, pero la crisis sólo la superaremos con éxito con el compromiso de todos.

En el ámbito empresarial / laboral, una vez establecido los nuevos procedimientos por la empresa, la actuación de los empleados, en modelos de teletrabajo como el que se está desplegando es, lógicamente, de la máxima importancia.

No es fácil, con el lío que hay, concentrarse en el trabajo (incluso en el puesto habitual), pero la concentración en las horas de actividad laboral es el elemento clave, lo realices donde lo realices.

Está demostrado que el teletrabajo bien programado y con los medios adecuados, resulta sumamente eficaz.

Por lo tanto, en esas horas, nada de distracciones domésticas, nada de redes sociales (aunque el bombardeo sea contínuo) y en los emails o en las reuniones virtuales un “espero que estéis” estaremos de acuerdo que es suficiente.

Como punto adicional es de suma importancia en estos casos hacer una revisión de la cultura organizacional de la empresa para darle una transformación puedes leer el post sobre esto aquí.

En mi experiencia, llevo más de dos años teletrabajando como autónomo mínimo dos días a la semana, la organización del puesto de trabajo, la planificación y disciplina en el horario y la concentración son los elementos clave.

 

Todos juntos lo superaremos.

4 Comments
  • Fernando Gómez de Calatrava
    Posted at 11:03h, 17 marzo Responder

    A pesar de las tristes razones por las que se va a producir un cambio profundo en la cultura «presencial» de la mayoría de las organizaciones de este país, es una oportunidad que no debemos dejar escapar.
    La parte tecnológica esta ampliamente superada desde hace tiempo (sobre todo por las comunicaciones), pero los procesos habrá que revisarlos, incluidos los de gestión remota de personas, y la asignación de objetivos y medición de resultados, mas allá de las horas de llegada y salida.
    Saldremos de la crisis sanitaria (con tristes pérdidas, pero no en demasiado tiempo), saldremos de la crisis económica y social (esto será mas largo e igualmente con daños de todo tipo), pero saldremos mejores.

    A LAVARSE LAS MANOS Y PERMANECER EN CASA.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 17:32h, 17 marzo Responder

      Fernando gracias por participar y espero que todos estéis bien. Ya echaba de menos tus acertados comentarios como el que acabas de publicar.
      Una vez más la tecnología está, ahora faltan los procesos y la capacitación.

  • Marta Isabel Díaz García
    Posted at 18:26h, 19 marzo Responder

    El teletrabajo requiere auto-regulación y auto-motivación, y estos procesos dependen de nuestra capacidad de tomar conciencia de nuestros hábitos, estados anímicos, necesidades, impulsos, etc, en definitiva, de nuestra capacidad para ser conscientes de nuestros estados internos y gestionarlos. Esta toma de conciencia es escasa, y no se ha fomentado. Vivíamos una vida acelarada y distraída, quejándonos de nuestra falta de tiempo y de la rapidez de los procesos, de repente necesitamos una adaptación inmediata a no desplazarnos, a trabajar desde casa y debemos generar nuestra propia estructura. La tecnología nos ofrece los medios para trabajar, y las indicaciones acerca de cómo hacerlo son adecuadas, pero muchas personas no saben por qué no logran la eficacia esperable. En estos casos hay que realizar el diagnóstico a través de la auto-conciencia y sin desesperación:, qué me frena?, qué espero? qué quiero? cuál es mi reto? cuáles son mis prioridades?… Si las hacemos conscientes será más fácil como bien dices.
    Como siempre excelente Adolfo, gracias.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 13:30h, 23 marzo Responder

      Marta, gracias por participar en el blog. Sin duda como muy bien enfatizas lo importante es tener la ideas y las prioridades claras.

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