La era de las plataformas

“Todos los negocios necesitan ser jóvenes siempre”

Jeff Bezos

En colaboración con Salvador Aragón, Chief Innovation Officer (CIO) en IE Business School.

Existe una ley no escrita en el mundo de la gestión, que afirma que cada década vemos aparecer un nuevo paradigma sobre cómo debemos construir nuestras empresas. Según dicha ley, este nuevo paradigma es la combinación de nuevas tecnologías y nuevos modelos de gestión.

Bajo esta ley, en los años 80 vimos aparecer la gestión basada en la cadena de valor. En los 90, la clave era la organización basados en los procesos extendidos. El inicio del milenio nos llevó a la organización en red y, a partir de 2015, todos queremos –  y debemos –  ser como Apple, Amazon o AliBaba. Bienvenidos, por tanto, a la era de las plataformas o ecosistemas orquestados.

La pregunta clave en este caso es ¿qué es una plataforma? La respuesta no es sencilla, dado que en ocasiones se confunde con una plataforma, un mercado digital (Marketplace) o una red de negocio. Por no hablar del uso del término “plataforma tecnológica”. El cual, fue popularizado a principios de los años 80, cuando comenzaban a definirse estándares tecnológicos, como el mundo WinTel (Windows + Intel) o el formato CD en el mundo del audio doméstico.

Para ser preciso, una plataforma es la combinación de tres tipos de conectividad entre negocios que se refuerzan entre sí: tecnológica, propuesta de valor y de ingresos. Todas ellas coordinadas por núcleo o jugados central.

Para aclarar estas tres conectividades pensemos en una plataforma, como por ejemplo el sistema operativo Android, que constituye el núcleo de la misma. Android proporciona la posibilidad de que se conecten, tecnológicamente, dispositivos de múltiples fabricantes, aplicaciones de los más diversos desarrolladores y usuarios de diferentes mercados. Android en sí es un magnífico conector tecnológico. Este es el ejemplo más claro de la definición de conectividad de la década de los ochenta.

La segunda conectividad es la de propuesta de valor. Cuando se añade una aplicación nueva al ecosistema Android, dicha plataforma resulta más atractiva a los consumidores. Esto hace que sea más probable que los usuarios sigan decantándose por el mismo sistema operativo móvil, en lugar de adoptar otro de la competencia, por ejemplo Apple.

A medida que hay más consumidores en el ecosistema, más incentivos tienen los desarrolladores para ofrecer nuevas aplicaciones. Todo ello, da lugar a un círculo virtuoso en la propuesta de valor que beneficia a todos los miembros del ecosistema. Dejo a la inteligencia del lector, el pergeñar cómo, por ejemplo, nuevos dispositivos basados en Android fomentan un mayor número de usuarios y un mayor número de aplicaciones.

La tercera de las conectividades es de ingresos. Puede resumirse como una nueva incorporación al ecosistema, que no sólo contribuye a aportar ingresos al núcleo de la plataforma, si no que puede incrementar los ingresos de otros miembros. Así, más aplicaciones no sólo generan más caja a Android (por el fee de estar en la plataforma), si no que pueden generar ingresos adicionales a gestores de publicidad, que permiten aplicaciones gratuitas o vendedores de accesorios que potencian funciones de dichas aplicaciones.

Por último, toda plataforma está coordinada alrededor de un núcleo que debe ser defendido a toda costa.  Éste puede estar basado en un software, como es el caso de Android, un hardware, como es el caso de Apple, o en un modelo de negocio escalable, como es el caso de AliBaba.

Así que ya sabe, querido lector, si quiere ser una plataforma debe comenzar por identificar el núcleo alrededor del cual construirla. Sólo entonces, podrá comenzar a garantizar las tres conectividades. El premio es un tipo de negocio que exploraremos más adelante: el negocio exponencial.

Debate propuesto: ¿Identificas algún núcleo alrededor del cuál construir una plataforma?

4 Comments
  • Fernando Gómez de Calatrava
    Posted at 13:09h, 13 marzo Responder

    Interesante debate Adolfo.
    Se me ocurre sobre la marcha las posibilidades de las VTC es ese escalado de negocio exponencial que comentas.
    Creo que el puro transporte de pasajeros será lo de menos. Si yo fuera un restaurante, ofrecería a mis clientes el traslado desde su casa y regreso usando este servicio. Pero son las plataformas las que elegirán a sus clientes y su modelo de ingresos.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 09:27h, 14 marzo Responder

      En mi opinión el límite a las plataformas, únicamente es nuestra imaginación.

  • Mari Carmen
    Posted at 09:01h, 14 marzo Responder

    Adolfo me parece una magnífica lección, que muchos te agradecerán.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 09:28h, 14 marzo Responder

      El mérito de Salvador.
      Nadie conoce este mundo como él.

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