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El reto de no perder el carro de la Revolución Digital

“El progreso consiste en el cambio” 

Miguel de Unamuno

A partir de la entrevista en El Heraldo de Aragón: “No perder el carro de la Revolución Digital”, con motivo de mi participación en el Business Forum de Ayanet he creído interesante, sin entrar en análisis profundos que exceden del alcance de este blog, realizar algunas reflexiones sobre el impacto de la Revolución Digital en los distintos ámbitos:

Personal

La tecnología lo está cambiando todo, la manera en que interactuamos con nuestros amigos o nuestra familia, la manera en la que compramos, la manera en la que trabajamos e incluso la manera en la que nos relacionamos con la Administración.

Con mínimo esfuerzo y de forma natural vamos adquiriendo nuevas habilidades y descubriendo nuevas opciones, pero, si realmente queremos aprovechar la oportunidad,  progresar en nuestra actividad, gestionar mejor nuestro tiempo o disfrutar de nuevas opciones de ocio hasta ahora desconocidas por falta de información, es necesario dar un paso más y desarrollar una actitud de aprendizaje y experimentación, donde la seguridad y privacidad de nuestra información, ocupará un espacio fundamental.

Empresarial

Hoy la transformación digital es la única alternativa para las empresas tradicionales. Sin extenderme en su desarrollo, pues es la esencia tanto de «Digitalízate o desaparece» como de este blog, lo evidente es que todas las organizaciones tienen que revisar su estrategia y decidir su futuro en esta nueva época:

  1. ¿Dónde quieren estar?
  2. ¿Dónde están?
  3. ¿Cómo ir? o lo que es lo mismo ¿Cuál es su Plan de Transformación?

A partir de esta visión y con un Propósito claro y compartido por toda la organización, el cambio cultural en todos los niveles será el gran reto, no solo para no perder el carro de la digitalización sino para ganar en competitividad y posicionamiento en el mercado.

Por eso, adicionalmente a los cambios organizativos, a la reformulación de la oferta de valor y a la inversión en tecnología que lógicamente habrá que realizar, promover la educación digital tanto de empleados como de clientes será una fuente de generación de valor que ayudara al desarrollo digital en su conjunto.

La ejecución de los planes establecidos, incorporando métricas precisas que informen sobre el verdadero impacto de los cambios, son elementos clave tanto para corregir potenciales desviaciones como para conseguir los objetivos propuestos.

Estatal

Inicialmente, en este contexto, dos ámbitos aparecen con fuerza como prioridades a abordar por las administraciones:

  • La simplificación de la burocracia, en su doble vertiente de facilitar la gestión digital de los trámites “ciudadanos” y de eliminar barreras fomentando la generación de emprendimiento y nuevas empresas.
  • La educación digital, posiblemente sea el aspecto más crítico de esta “Revolución”, por un lado hay que preparar a las nuevas generaciones para la nueva realidad que se está construyendo, lo que implica la revisión de los sistemas de estudios actuales y por otro hay que capacitar digitalmente a todos los individuos que ven como en sus empresas y en su vida cotidiana las cosas cambian a gran velocidad y las posibilidades de quedarse obsoleto empiezan a ser ciertamente reales.

Hoy leía en El Confidencial el artículo “Caos en las empresas: desde 2013 los empleados mayores se resisten a jubilarse”. Con independencia de otras medidas que se puedan adoptar, resulta imprescindible la colaboración público/privada para  la definición e implantación de planes de formación digital, en el que se enseñen las claves de las nuevas tecnologías en función de perfiles y sector de actividad.

En otra dimensión, pero tremendamente importante para nuestro país, creo que reunimos las condiciones idóneas para convertirnos en un ecosistema importante a nivel mundial en esta Revolución Digital, la clave estará en creérnoslos y desarrollar las condiciones idóneas para la inversión y el desarrollo de hub´s y proyectos de innovación y emprendimiento.

¡En cualquier caso, en lo que no hay ninguna duda, es que el reto de la Revolución Digital es de todos!
13 Comments
  • Antonio Félix Velázquez Montero
    Posted at 10:00h, 05 diciembre Responder

    Aciertas al 100% en lo referente a la multiplicidad de impactos que la TD genera sobre la sociedad en conjunto y los individuos que la componen en particular… Toda la info sobre esta nueva revolución industrial se suele centrar mucho en aspectos del entorno financiero, pero yo aventuro, por mi cuenta y riesgo, los siguientes:

    Política: Blockchain y la ya imparable omnipresencia de dispositivos portátiles tienen la clave. En pocos años pasaremos de la democracia representativa a la participativa (ojo, no voy a comparar). La seguridad y rapidez proporcionada por Blockchain y el acceso universal a un teclado provocará una implicación de la ciudadanía en el voto cotidiano de leyes locales, nacionales y supranacionales, evitando la necesidad de contar con un número elevado de representantes en los actuales foros, o incluso arrinconándolos en la obsolescencia.

    Moda y Tendencias: El mundo del Marketing se verá sacudido por la ola de realidad que Big Data supone. Los creadores de moda sabrán con total certeza cuáles son los tejidos, colores y olores que los consumidores van a demandar la próxima temporada otoño-invierno. Las encuestas quedarán reducidas a algo simbólico. Y sin posibilidad de error.

    Turismo: Muchos destinos turísticos de interés natural o, directamente, protegidos se encuentran en peligro ante la masiva e incontrolada afluencia de visitantes. El «Connected Car», vinculado a su vez con la red de municipios colindantes a dichos entornos, puede informarnos online de que se ha cerrado el cupo de visitantes a la zona para ese día y proponernos fechas o itinerarios alternativos

    Seguridad Vial: Pegasus, el helicóptero de la DGT que vigila desde los cielos las carreteras, será sustituido por escuadrones de Drones que realizarán su misma función de una manera infinitamente más económica y efectiva, modificando en un breve lapso de tiempo totalmente los (malos) hábitos de conducción

    Tercera Edad: La Realidad Virtual y la Aumentada mejorarán la calidad de vida de los mayores a nivel de entretenimiento sano, proporcionándoles capacidades interactivas que pueden ayudar a la lucha contra el Alzheimer. Además, la IA puede ser determinante a la hora de combatir aspectos tan punzantes como la soledad o la incomunicación.

    Estos son algunos ejemplos que se me han ocurrido…me gustaría que entre todos pudiéramos hacer una lista mayor

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 00:08h, 06 diciembre Responder

      Gracias Antonio buenas aportaciones, vayamos a por esa lista mayor.

  • Jesus Alonso
    Posted at 16:25h, 05 diciembre Responder

    Adolfo, enhorabuena por la entrevista, muy buenas ideas. A mi modo de entenderlo en España tenemos un potencial enorme. El hecho de que nos encontremos entre las primeras 20 potencias económicas del mundo, y sin embargo sólo entre las 40 primeras potencias digitales, refleja que tenemos capacidad para ello.

    Las administraciones, empresas, directivos, empleados, etc… deben ser conscientes de que es necesario destinar más proporción de recursos y esfuerzos a transformarse. A invertir en nuevas capacidades, nuevo talento, nuevas infraestructuras. A diferencia de otras épocas, hoy en día el retorno de estas inversiones se obtiene en un plazo de tiempo muy corto.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 00:07h, 06 diciembre Responder

      Lo importante es que entendamos que el reto de aprovechar esta oportunidad para tener un pais competitivo es de todos.

  • Luciano Viguin
    Posted at 11:13h, 06 diciembre Responder

    Comparto al 100% lo que planteas, pero me quedo con dos cosas importantes:
    La educación digital de empleados en el ámbito empresarial y sobre todo en organizaciones grandes ya que difiere mucho la capacitación digital de cada uno de ellos y por lo tanto es básico invertir en que todos tengan un mínimo de conocimientos digitales.
    Por otro lado, creo importante la existencia de métricas precisas pero que de verdad sirvan para medir el impacto de las estrategias y no solo para medir el número de clientes digitales de una organización.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 21:01h, 10 diciembre Responder

      Luciano los dos temas que planteas son del máximo interés.
      En primer lugar, hoy las organizaciones con un mínimo esfuerzo están en condiciones de «personalizar» la formación e ir incrementando paulatinamente los conocimientos digitales de sus empleados. Lo imprescindible es tenerlo en las prioridades de la compañía.
      Por otro lado, medir los avances con sencillos indicadores que permitan ver como se va avanzando es un elemento esencial.

  • Antonio Velázquez Almonacid
    Posted at 13:10h, 06 diciembre Responder

    La gran dificultad que tenemos los mayores de 75 años para No Perder El Carro De La Revolución Digital, es precisamente, el carecer de formación de las nuevas tecnologías. Si esto supone un gran problema para las empresas, que tienen medios para superarlo, a nivel personal, de los de la edad citada, casi es irrealizable por mucho que uno se empeñe, la tecnología avanza de una forma vertiginosa e imparable. Desde luego se hará lo que se pueda.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 21:04h, 10 diciembre Responder

      Con buena actitud como la que trasladas, la adopción de los nuevos sistemas se va produciendo mucho más rápido que lo que nos imaginamos.
      ¡Pensemos como hemos cambiado nuestros hábitos en los últimos años!

  • Gerardo Barcia
    Posted at 21:26h, 06 diciembre Responder

    Muy buen post Adolfo. Quisiera saber tu oponión sobre una inquietud que tengo. Es evidente que animar a las empresas a no perder el carro de la revolución digital se basa en una conjetura que todos damos por válida: la única alternativa para sobrevivir es digitalizarse. Pero, ¿Qué pasaría si hubiesen más alternativas de supervivencia? Entrar en el carro de la digitalización, por ejemplo, puede que tenga numerosas ventajas que todos conjeturamos, pero ¿y si el carro se termina estrellando? ¿No saldrían mejor parados aquellos que no se sumaron a la revolución? Mil gracias y feliz miércoles.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 21:07h, 10 diciembre Responder

      En mi opinión no.
      Porque pueden que estén muy preparados, pero … para un mundo que ya no va a existir.
      ¡El cambio es irreversible!

  • maria
    Posted at 18:09h, 13 diciembre Responder

    El problema es que todavía hay pocos líderes que de verdad creen en la revolución digital. Se habla de la transformación digital pero no veo grandes cambios. Creo que todavía estamos en la fase de ‘awareness’, de hablar, de reflexionar……pero nos queda mucho por hacer y mucho por cambiar.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 10:29h, 15 diciembre Responder

      Es verdad, lo que ocurre que el tiempo para aprovechar la «oportunidad» digital y no quedarte descolgado no va a ser infinito.

  • Manuel Fernández Blanco
    Posted at 10:22h, 15 diciembre Responder

    Coincido con todo lo que dices, pero añadiría un tercer punto que es la priorización de los proyectos. Por mucho que queramos transformar, si el número de proyectos sigue siendo el mismo, si los proyectos se siguen aprobando sin una sistemática de análisis que permita identificar el retorno del mismo, si los proyectos son evolutivos sobre lo que tenemos y no disruptivos, en definitiva sino sabemos hacia donde vamos, ¿Qué vamos a transformar?. En cuanto a la educación digital, da para hablar largo y tendido. Es educación digital, formar a los empleados en big data o en IA????.

    La cuestión es hace 20 años nos formaban en Excel, que después resultó una herramienta usable diariamente. Estas tecnologías, una vez dada la formación se utilizarán con asiduidad?

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