“Aprender no es prepararse para la vida. Aprender es la vida misma”

John Dewey

Como hemos comentado en más de una ocasión, en tiempos de cambio como los actuales, la única forma de estar actualizado y ser competitivo es generando una autodisciplina de aprendizaje continuo.

Una actividad que, de una forma sencilla, podríamos dividir en tres ámbitos de actuación: el aprendizaje formal, entendido como el que desarrollan las Universidades, Escuelas de Negocio u otras instituciones, el aprendizaje en el puesto de trabajo y el que podríamos denominar informal, referido al que se realiza en redes sociales, blogs, podcast, conferencias, etc.

Seguramente, el tradicional 70:20:10 (en el trabajo, informal y formal) esté evolucionado a un 50:45:5. Una evolución que la digitalización está convirtiendo en imparable y que no significa que estemos aprendiendo menos en el puesto de trabajo o en las Escuelas, sino que estamos ampliando el ámbito y tiempo de nuestro aprendizaje.

Cuando el mundo es la escuela

Más allá de algunas rutinas sobre las que volveremos más adelante, la actitud hacia el crecimiento personal es el faro que tiene que guiar esta acción.

La curiosidad por descubrir nuevos conceptos, nuevos modelos, nuevas prácticas, nuevas tecnologías, en cualquier situación se convierten en un hábito del aprendizaje.

Es evidente que potencialmente el aprendizaje ocurre en cualquier momento y a cualquier hora.

Lo determinante es tener la mente abierta a aprender.

«La mente es como un paracaídas, solo funciona cuando lo abres» Albert Einstein

Un poco de orden nunca viene mal

En este contexto (como en muchos otros) informal no significa desestructurado o sin planificación.

Posiblemente estas características sean imprescindibles para que este aprendizaje sea efectivo.

Tres elementos aparecen como imprescindibles para obtener los mejores resultados (y ayudar a la “informalidad»).

  • Curiosidad y propósito de crecer: es el principio de esta y de cualquier otra actividad que emprendamos, sin interés y perseverancia resulta difícil obtener cualquier resultado.
  • Fuentes: qué medios, canales y dispositivos utilizar.
  • Sistemática: cómo lo organizo, cuál será la rutina, como lo llevo a la agenda, pues “lo que no está en la agenda no existe”.

Mi experiencia con el aprendizaje informal

Posiblemente, la mejor manera de trasladar la idea sea compartir mi experiencia que llevo realizando desde hace bastantes años.

Mente de principiante” para estar atento y anotar -para investigar o profundizar- cualquier idea que consideré de valor.

Por lo que respecta a mis fuentes, van variando con el paso del tiempo, según van apareciendo nuevas opciones y perdiendo valor algunas de las habituales.

En cualquier caso, las podríamos clasificar en: blog´s, redes sociales (especialmente Linkedin y Youtube), revistas online (sectoriales, consultoras, innovación, tendencias, escuelas de negocio, etc.), conferencias (actualidad y de forma recurrente TED) y red de contactos (contraste de información y tendencias).

Respecto a la sistemática, es muy sencilla

  • Espacio semanal en la agenda para la lectura (y en su caso aplicación) de los temas de interés identificados tanto en la actividad como en las relaciones o en la Red.
  • El aprendizaje se centra en el repaso de las fuentes + ideas + lectura etiquetada “guardar” durante la semana.

¡¡¡Horas realmente estimulantes!!!

La intención de aprender

Realmente, sin esta disciplina, habrían sido imposibles los 247 post´s (uno semanal desde la publicación de Digitalízate o desaparece) de este blog.

[bctt tweet=»Pasar de contemplar o simplemente leer a tratar de entender es el paso determinante y una de las claves del aprendizaje.» username=»»]

Todos los días pasa por delante de nosotros infinidad de información (una relevante, otra totalmente irrelevante e incluso falsa) que solo seremos capaces de aprovechar y, en su caso, aplicar si desarrollamos la actitud y disciplina necesaria.

Os animo a compartir vuestras prácticas de aprendizaje.

¡Compartir es buena idea!

Compartir

4 comentarios de “El valor del aprendizaje informal

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *