“La comunicación digital es solo vista, hemos perdido todos los sentidos; estamos en una fase debilitada de la comunicación, como nunca: la comunicación global y de los likes solo consiente a los que son más iguales a uno; ¡lo igual no duele!”

Byung-Chul Han

En el viaje a Málaga con motivo de mi participación en el DES2022, he tenido la oportunidad de leer “NO-COSAS quiebras del mundo de hoy” de Byung-Chul Han y me ha parecido que contiene reflexiones muy interesantes para compartir en un blog, como éste, que trata de la sobre la transformación en la era digital.

Como seguro que muchos sabéis, Byung-Chul Han, es un filósofo surcoreano, experto en estudios culturales y profesor de las Artes de Berlín, es una de las figuras principales del pensamiento contemporáneo. 

Sus escritos se centran en la crítica al capitalismo, la sociedad del trabajo, la tecnología y la hipertransparencia.

Como en ocasiones anteriores no voy a realizar un resumen del libro en sentido estricto, sino que voy a compartir algunas ideas o reflexiones que me parecen de mayor impacto y que pueden generar un debate de más valor.

De la cosa a la no-cosa

Hoy nos encontramos en la transición de la era de las cosas a la era de las no-cosas. Es la información, no las cosas, la que determina el mundo en que vivimos.

¿En qué se convierten las cosas cuando prevalece la información? ¿convierte la información del mundo a las cosas en actores que procesan información?

La libre elección es en realidad una selección consumista (personalización de información, de las relaciones y de la oferta).

La dominación perfecta es aquella en la que todos los humanos solamente jueguen. Juvenal (poeta romano s.II) caracterizó con la expresión panen et circeneses (pan y circos) aquella sociedad romana en la que ya no era posible la acción política. La gente se calla con comida gratis y juegos espectaculares. Renta básica y juegos de ordenador serían la versión moderna del panen et circenses.

De la posesión a las experiencias

Estamos rodeados de estímulos prácticamente vacíos, que no duran más que un suspiro, que no dejan huella, que nos inducen a buscar otros nuevos estímulos en ese proceso circular de consumo desmedido que impone ferozmente la era del capitalismo tardío en la que se desarrolla nuestro tiempo.

La transición de la propiedad al acceso implica, según Jeremy Rifkin, un profundo cambio de paradigma que provocará cambios drásticos en la vida humana.

Es muy probable que un mundo estructurado en torno a las relaciones de acceso produzca un tipo muy diferente de ser humano.

Puede ser que ¿el ser humano desinteresado de las cosas, de las posesiones, no se someta a la “moral de las cosas” basada en el trabajo y la propiedad? ¿Que quiera jugar más que trabajar, experimentar y disfrutar más que poseer?

¿Podemos estar cambiando los afectos humanos por valoraciones o likes?

Digitalización

Todavía más interesantes reflexiones para debate las que propone Byung-Chul Han, en el ámbito digital.

La digitalización (especialmente el smartphone) hace desaparecer al otro como mirada.

La no resistencia digital (yo creo que el abuso digital) y el entorno Smart, conduce a una pobreza del mundo y de la experiencia. ¿Qué os parece?

Plataformas como Facebook o Google son los nuevos señores feudales. Incansables, labramos sus tierras y producimos datos valiosos, de los que ellos luego sacan provecho.

Nos sentimos libres, pero estamos completamente explotados, vigilados y controlados. En un sistema que explota la libertad, no se crea ninguna resistencia. La dominación se consuma en el momento en que concuerda con la libertad.

Al ser todo tan amistoso, es decir tan Smart, hace invisible su intención de dominio.

La ausencia de relación y apego conduce al empobrecimiento del mundo, preferimos escribir mensajes de texto, en lugar de llamar, porque al escribir estamos menos expuestos al trato directo.

Inteligencia artificial

La inteligencia artificial no puede pensar porque no se le pone la carne de gallina.

La inteligencia artificial aprende del pasado. El futuro que calcula no es un futuro en el sentido propio de la palabra. Aquella es ciega para los acontecimientos. Pero el pensamiento tiene un carácter de acontecimiento.

La inteligencia artificial carece de la negatividad de la ruptura, que hace que lo verdaderamente nuevo irrumpa.

Podemos estar de acuerdo o no con las reflexiones del filósofo surcoreano, pero lo que es indudable es que te hacen pensar y poner en cuestión más de una costumbre digital.

Creo que es un buen ámbito para el debate. ¿Os animáis?

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2 comentarios de “No Cosas – Quiebras del mundo de hoy

  1. Ferran Pi Roca dice:

    Van existiendo entornos donde estar pegado todo el día al móvil es considerado una ordinariez, no porque se desvalore el potencial del smartphone, sino porque su mal uso nos hace superficiales y nos resta concetración.
    Más superficialidad y menos consistencia hace que no diferenciemos lo relevante de lo que no lo es.
    Si cada 5 minutos (o cada 10, o cada 15…) dejamos lo que hacemos para ver en el móvil, por si hay algo que nos estamos perdiendo, nos estamos desconcentrarnos y es difícil así hacer un trabajo de calidad o aprender algo complejo, pues ambas cosas necesidad concentración. Pero hacer trabajos de calidad y aprender cosas complejas es lo que necesitamos ahora.
    Tal vez habrá una masa de gente que nos quedaremos pegados al móvil, como zombies, sin capacidad para producir valor relevante, más allá de trabajar en servicios muy básicos donde las máquinas inteligentes no se hayan metido todavía. Y habrá otro grupo distinto, que dispondrá de las capacidades para producir mejor, con mucho valorn y que estará siempre aprendiendo cosas relevantes: aquel que sepa usar el smartphone con cabeza. Gracias Adolfo por el post!

  2. Adolfo Ramírez Morales dice:

    Ferran gracias por participar en el post y por tus reflexiones, en línea con lo que comentas: equilibrio e inteligencia son, en este caso (y posiblemente en muchos otros) los dos conceptos clave.

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