El mapa no es el territorio

transformación empresa mercado

“La única forma de descubrir los límites de lo posible es aventurarse un poco más allá, hacia lo imposible”

Arthur C. Clarke

El título del post, como seguro que muchos habéis adivinado, se identifica con el famoso lema de Alfred Korzybski, químico que fundó la semántica general.

Como explica Ivan Bofarull en Moonshot Thinking, resulta asombroso lo fácil que es para cualquier empresa acomodarse al hábito de recurrir permanentemente a la explotación del negocio actual (que es el territorio conocido) y en general, el ámbito de actuación por el que se medirán los resultados a corto plazo.

Una práctica que suelo utilizar en mis cursos y conferencias, es identificar el mapa y potenciales territorios de los distintos sectores con los participantes en las sesiones. Los resultados son asombrosos cuando incorporas dinámicas de creatividad.

Estamos viviendo unos tiempos en los que tiene plena aplicación la teoría de Korzybski cuando sostenía, que muchas personas confunden mapas con territorios, esto es, confunden modelos de la realidad con la realidad misma.

Esta teoría encaja perfectamente con el desarrollo de la idea de “modernidad líquida” de Zygmunt Bauman, que sirve para definir el estado actual de nuestra sociedad. Bauman la define como una figura de cambio constante y transitoriedad, atada a factores educativos, culturales y económicos.

En el ámbito de transformación de las organizaciones, nos encontramos su aplicación en tres niveles, en los que si pensamos en términos de mapa, y no territorio, nos estaremos dejando, en esta era digital, un gran potencial de crecimiento:

Sectores líquidos
La mejor explicación de este concepto es un ejemplo, que podemos leer en el libro de Bofarull.

El tamaño de mercado del sector de la automoción en el mundo, es de unos dos trillones de dólares. Sin embargo, el tamaño del sector de la movilidad personal, es de unos siete trillones de dólares, es decir, un tamaño superior en más de tres veces.

Si además, a esa movilidad personal le añadimos la movilidad de las cosas (en recorridos de proximidad o de última milla), el tamaño de mercado se eleva a los doce trillones de dólares.

¿En qué mercado quieres estar en el de la automoción o en el de la movilidad?

Como venimos compartiendo en este blog, una vez entendido el contexto (especialmente el cambio de comportamiento de los clientes) y las posibilidades de las tecnologías disruptivas, el siguiente paso es cuestionarse la estrategia y definir ¿Dónde quieres estar?

Empresas líquidas
Surgen como resultado de la implantación de nuevas formas de trabajar en las organizaciones y de la transformación de sus estructuras “sólidas” en modelos líquidos, o lo que es lo mismo, evolucionando desde la rigidez de los silos a la flexibilidad que aporta la agilidad.

Son empresas que fluyen con modelos organizativos que permiten e impulsan tanto la adaptación como el cambio, elementos imprescindibles en tiempos de disrupción como los actuales.

Son empresas que ponen su foco en la simplicidad de sus procesos, productos y servicios para aumentar su “liquidez” y competitividad en el mercado.

Las organizaciones líquidas, en lugar de esperar pasivamente a los inminentes cambios, da un paso hacia adelante para innovar y convertirse en líder.

Liderazgo líquido
Como decía hace casi veinte años Bauman, el liderazgo líquido fomenta la comprensión de las acciones. Las personas toman conciencia de las acciones cuando son explicadas de una forma transparente y concreta, generando confianza.

Este tipo de liderazgo nace desde dentro hacia fuera, siendo una herramienta para incentivar, motivar, premiar y ayudar al resto de compañeros de la organización.

Es lo que en muchas ocasiones hemos denominado “liderazgo de proximidad”.

En general, creo que en muchas ocasiones, cuando estamos hablando de transformación, con el apellido que queráis (digital, cultural, eficiente, integral, …) estamos hablando de pasar del estado sólido al líquido, estamos pasando de pensar en el mapa a pensar en el territorio.

¿Qué os parece?
Gracias por compartir.

4 comentarios de “El mapa no es el territorio

  1. Luis Mateos Keim | #SoyOsmotic dice:

    Lo malo es que buscar las gafas es muy difícil, porque no las ves…

    La creatividad como forma de ensanchar el mapa no está mal, pero si parte del mapa y no del territorio va a estar limitado.

    El territorio se conoce aprendiendo, escuchando, siendo humilde y sin tener miedo a lo no conocido…

    Abrir los ojos… Sintonizar los oídos… Estirar las manos y agudizar el olfato y el gusto… Ganas de aprender y de ampliar el mapa.

  2. Ángel dice:

    Fantástico artículo. Muy sugerente el ejemplo de organizaciones y liderazgos líquidos, no en vano los líquidos siempre buscan huecos, rendijas, siempre avanzan, superan barreras y obstáculos… en contraposición a las organizaciones o liderazgos rígidos, estancos, que se han quedado atrás y han sido superados por la realidad.

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