Cuestión de confianza - Adolfo Ramírez

Cuestión de confianza

«El secreto de mi éxito puede ser resumido en cuatro C’s: Curiosidad, Confianza, Coraje y Constancia… y la más importante de todas es la Confianza.»

Walt Disney

En una reciente entrevista con Sergio Garcia Cebolla, CIO de AENOR, para la sección «Diálogos desde la transformación» de la revista Computerworld que se publicará el próximo septiembre, surgió la confianza como el  valor clave que está impulsando los rápidos cambios que se están produciendo en la compañía certificadora.

Un valor, la confianza, imprescindible en todas las relaciones y que en el ámbito empresarial adquiere una importancia vital en momentos de transformación como los actuales, en los que las organizaciones viven, cada vez más, la incertidumbre, la inseguridad y la velocidad de los cambios.

Es evidente que las personas que desarrollan su actividad en un ambiente de confianza, trabajan de manera más productiva, los trabajos se realizan con mayor calidad y de forma más eficiente.

Pero, ¿cuáles son los comportamientos que generan esa confianza en las organizaciones?

Comunicar y actuar con claridad

Es muy sencillo, es hacer lo que decimos que vamos a hacer.

Gran parte de los problemas y resistencia al cambio en las empresas están directamente relacionados con una mala o no planificada gestión de la comunicación.

Es importante asegurar que las expectativas de todos son claras y para eso no hay mejor medicina que una comunicación sistemática, transparente y bidireccional, que nos permita asegurar el entendimiento de los cambios por parte de los profesionales de la compañía.

Es muy complicado que los equipos adopten las nuevas formas de trabajar y de relacionarse con los clientes si desconocen el alcance e impacto de los cambios.

En muchas ocasiones, seguramente en más de las que desearíamos, las noticias no van a ser las más populares, pero es impensable trabajar en equipo y en un entorno de confianza cuando se oculta o distorsiona información de cambios que todos vemos que están ocurriendo.

Empoderar a otros

Dar independencia y autoridad a otros es una prueba de liderazgo y confianza.

Tecnologías como el Big Data o la Inteligencia Artificial están transformando el mundo de los negocios y modificando radicalmente los modelos de toma de decisiones de las organizaciones, pero estas inversiones no tendrán el menor impacto en los resultados de las compañías sino van acompañadas de una simplificación y delegación de estas decisiones.

Delegar significa transferir responsabilidades, pero también dar la formación necesaria para que puedan desarrollar con éxito las nuevas responsabilidades.

Seguro que todos conocemos casos de carreras truncadas por transferir / asumir responsabilidades con gran entusiasmo, pero sin tener la preparación necesaria para desarrollar con éxito el nuevo “rol”.

Demostrar respeto

El respecto es considerado en muchos estudios como la actitud más valorada de los líderes. ¿Por qué?

Porque respetar implica escuchar a los demás, aceptar opiniones y puntos de vista diferentes, evitar prejuicios, silenciar el ego y no dejar que nuestro rol dentro de la cadena de mando invalide otras opciones.

Stephen M.R. Covey nos deja una reflexión muy importante “ser especialmente respetuoso con quienes no pueden ayudarnos a conseguir lo que queremos”.

Respetar a tu equipo significa que confías en sus cualidades, conocimientos y criterio.

Cuando a Nitin Nohria, decano de Harvard Business School, le preguntaron: ¿Qué es lo que se debería enseñar a los líderes empresariales?, su respuesta fue clara: “humildad”.

El respeto y la humildad son dos valores que están directamente relacionados.

¡El respeto no se pide, se gana con la coherencia y el ejemplo!

Afrontar la realidad

Ignorar los problemas no cambia los hechos; sólo destruye la confianza.

Una organización que no tiene la madurez suficiente para reconocer sus errores y afrontar la realidad, tanto a título individual como colectivo, es una organización con un aprendizaje limitado (nunca aprenderá de ellos), cerrada, miedosa y sin futuro, porque son organizaciones inmovilistas que no arriesgan por miedo a las consecuencias del error.

Los esfuerzos tienen que centrarse en resolver los problemas con eficacia y obteniendo las lecciones que eviten que se vuelvan a producir.  Dedicar tiempo y recursos a ocultarlos, como ocurre en algunas organizaciones, es una mala práctica que no aporta ningún valor y solo sirve para desviar recursos del verdadero foco.

En un mundo complejo, como el que estamos viviendo, negar o describir una realidad “matizada”, además de mostrar una falta de respeto, evita la colaboración de otros en la resolución de problemas complejos y en muchas ocasiones con un alto impacto en la evolución del negocio.

Finalicemos con algunas acciones a erradicar si queremos seguir generando confianza:

  • Los cambios cosméticos
  • Los personigramas
  • La inconsistencia en la gestión
  • No predicar con el ejemplo
  • El incumplimiento de compromisos. Mucho “power point” y pocos hechos.
  • Los cambios basados en ocurrencias de última hora.
  • La comunicación puntual y confusa.

A modo de síntesis, una reflexión de Friedrich Nietsche “No me molesta que me hayas mentido, me molesta que a partir de ahora no pueda creerte (y confiar en ti)”

Feliz verano.

 

Bibliografía:

  • Smart Trust. Stephen M.R. Covey, Greg Link y Rebecca R. Merrill
  • The 10 Laws of trust. Joel Peterson
  • The Speed of Trust. Stephen M.R. Covey y Rebecca R. Merrill
2 Comments
  • jose pereira
    Posted at 13:10h, 31 julio Responder

    A mi modo de ver hay un factor determinante y generador de confianza, los momentos de la verdad…..yo puedo confiar en alguien, pero realmente estaré seguro de esa confianza cuando algo o alguien la ponga a prueba. Eso es muy determinante. La esperanza de que alguien no nos va a defraudar, no es confianza…la confianza es la realidad de que en un momento duro, esa persona ha actuado como esperábamos de forma satisfactoria….entonces si habrá generado confianza…lo demás, como bien dices Adolfo, son esloganes y powerpoints.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 12:54h, 18 agosto Responder

      José, gracias por participar en el blog.

      Sin lugar a duda, por mucho que se hable, los momentos de la verdad son realmente la clave de la confianza (o de la desconfianza).

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