La digitalización una oportunidad para la repoblación rural

Presura 2018 - Adolfo Ramírez

“La paciencia y la perseverancia tienen un efecto mágico ante el que las dificultades desaparecen y los obstáculos se desvanecen”

John Quincy Adams

¿Cómo os imagináis la “España rural” en el año 2050”? Con esta pregunta comenzaba Antxon Benito la moderación de la mesa en la que tuve el privilegio de participar sobre “Territorios rurales inteligentes: una oportunidad para la repoblación rural”, que en el contexto de Presura 2018 se ha desarrollado en Soria el pasado fin de semana.

La respuesta cargada de optimismo no puede ser otra que la visualización de zonas de plena actividad y servicios en las que se ha conseguido revertir la situación actual de la despoblación y se ha avanzado en la reinvención de actividades tradicionales (agricultura, ganadería, etc.) , pero también en la generación de nuevos trabajos en los que la tecnología facilita su deslocalización.

Mi aproximación a esta problemática de la despoblación de los pueblos rurales de España se ha producido a través de mi colaboración con ASHOKA y en concreto con mi participación en el Comité Asesor de La Exclusiva (empresa de logística social que busca reducir la despoblación en la provincia de Soria cubriendo las necesidades básicas de sus habitantes).

Tanto mi colaboración con La Exclusiva como la preparación de la Mesa de debate me han impulsado a profundizar en este problema del que, si soy sincero, era (y sigo siendo) un absoluto desconocedor.

Escribir un post sobre esta situación vital para muchas personas que habitan en estos entornos puede ser un atrevimiento por mi parte y en mi ánimo están dos objetivos fundamentales: sensibilizar de esta problemática al máximo de personas y organismos para conseguir, si es posible, mayores apoyos y dar algunas ideas desde una perspectiva un poco distinta (urbana, digital y recién conocedor del problema).

En primer lugar, recalcar la pasión, energía y dedicación de un buen número de personas que llevan años luchando (muchas veces predicando en el desierto) por sensibilizar y revertir una situación compleja pero que tiene en esta perseverancia una de las claves de éxito que todos esperamos.

La digitalización, aunque pueda parecer lo contrario, es la gran oportunidad para revertir este proceso de abandono y comenzar así la repoblación de los territorios rurales.

De ello se habló, en la mesa de territorios inteligentes, poniendo el énfasis en la necesidad de disponer de Internet de calidad en todos estos núcleos. A la vista de las distintas aportaciones de los participantes y asistentes al debate todo parece indicar que esta infraestructura imprescindible llegará a todos los pueblos, como tarde, a finales del 2020.

La cuestión es que la digitalización es mucho más que Internet y que lo realmente importante es entender las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías, identificar oportunidades para aplicarlas en el entorno, planificar buenos proyectos y ejecutarlos con decisión.

Para ello, como muy bien apuntó uno de los asistentes al debate, es imprescindible la formación que permita entender estas nuevas tecnologías y desde el conocimiento del “campo” poder desarrollar iniciativas que aporten valor y generen actividad en el entorno. Sin lugar a duda avanzar en el desarrollo de plataformas de formación, con iniciativas como almanatura o el Instituto Erudite son una de las piezas clave para abordar inteligentemente la situación.

Desde mí todavía escaso entendimiento del contexto, considero que la innovación, también en este ámbito, es otro de los elementos diferenciales. Ideas en el “campo” (desarrollo de alimentos más sanos para el resto de la población) pero también en la “ciudad” para desarrollarlas en las zonas rurales (teletrabajo, centros de desarrollo, centros de soporte, “valles” de innovación, etc.).

En todos los casos, los servicios básicos (sanidad, educación,…) se convierten en el gran reto para la atracción de personas a estos entornos y la primera prioridad a solucionar en el que la digitalización puede jugar un papel decisivo. Por lo tanto, sería urgente avanzar en el desarrollo de “plataformas de servicios rurales” que los pusieran con garantías y calidad a disposición de estas personas.

Otro tema muy interesante son los potenciales “repobladores” y los mecanismos de atracción.

Normalmente, se viene hablando de los jóvenes como el gran núcleo de atención y seguramente sea verdad, pero también, como se debatió ampliamente en la mesa, los “prejubilados” en muchos casos con su energía intacta, las nuevas esperanzas de vida y un entorno en el que viven con escasos incentivos, se están constituyendo en un nuevo colectivo muy interesante para poner en valor sus conocimientos y su energía y redescubrir (se fueron a la ciudad) o descubrir nuevos horizontes.

La cuestión está en cómo atraerlos y en este caso creo que hay que hacer cosas complementarias, porque están muy bien Presura o el Congreso Nacional de Despoblación de Aguilar de Campoo. Iniciativas magníficas que hay que seguir potenciando, pero lo importante es llegar a los potenciales “clientes” y estos hoy por hoy, en la mayoría de las ocasiones, están en las ciudades.

Por lo tanto, como complemento a los eventos locales habría que desarrollar Ferias en las capitales que explicaran las oportunidades “RURALES”. Como dije en Presura ¿por qué no una Feria Nacional de la Repoblación en el IFEMA?

Otro tema a simplificar y que desde luego no ayuda en la ejecución de las iniciativas y los proyectos es la gran atomización de las “fuerzas” intervinientes en el proceso (Europa, Administración Central y sus distintos Ministerios, Diputaciones, Ayuntamientos, Asociaciones,…) como dice Aurelio García (cofundador y director de ESNEPI) gran conocedor de esta situación “una cosa es tener los instrumentos y otra tocar la melodía”.

Creo que estaremos de acuerdo que la despoblación de un pueblo es un fracaso de todos y significa la desaparición de su cultura, de sus costumbres y por lo tanto de un trocito de nuestro país.

Algunos datos nos dan una visión del reto al que nos enfrentamos:

  • En los últimos 15 años han desaparecido 900 pueblos en España
  • Actualmente existen 1.300 pueblos con menos de 100 habitantes
  • En la última década 5.032 de los 8.124 municipios existentes ha perdido población y casi 4.000 tienen menos de 1.000 personas.

Revertir la situación actual es posible pero como decía Albert Einstein “Es absurdo hacer siempre lo mismo y esperar resultados distintos”.

¿Tienes ideas para revertir el proceso de despoblación de los territorios rurales? Te animo a compartirlas.

4 pensamientos en “La digitalización una oportunidad para la repoblación rural

  • ¿Por qué no hacer como Israel? Un país arrinconado en el Oriente Medio sin recursos naturales ni agua, consiguieron hacer llover en el desierto y crear nieve artificial. En temas de ciberseguridad, redes e inteligencia artificial son líderes mundiales. En el Nasdaq, las empresas de Israel están en el tercer lugar después de USA y China y antes que Europa.
    ¿Por qué no creer que las zonas rurales pueden trabajar para atraer al talento cualificado? ¿Por qué no creerse que podemos hacerlo?

  • Tema de debate muy interesante y, humanamente, muy importante. Incluyamos en esta repoblación el debate de cómo conseguir que la energía sea estable, permanente y suficiente en muchas de estas zonas que sufren cortes puntuales al ser consideradas “zonas no prioritarias” y que, de no tener una solución efectiva, pondría en riesgo una potencial repoblación digital.

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