¡Demasiado joven para jubilarme, demasiado viejo para tener jefe!

“El propósito de la vida es vivirla, saborear la experiencia al máximo, llegar con entusiasmo y sin temor a una experiencia más nueva y rica”. 

Eleanor Roosevelt

Nuevo curso, nuevas ilusiones, nuevas experiencias.

Parece que fue ayer, pero han pasado nueve meses desde que compartí mi última jornada laboral con mis compañeros en el Banco Santander. Después de más de cuarenta años trabajando por cuenta ajena, este nuevo curso lo inicio por cuenta propia, y es una experiencia que quiero compartir con todos vosotros.

En mi experiencia, la disrupción digital también ha sido uno de los aceleradores de cambio que después de una larga y, porqué no decirlo, emocionante carrera en el Grupo Santander, donde finalicé como Director General Adjunto, sentí que estaban pasando muchas cosas “fuera” y que realmente lo que quería hacer era vivirlas más próxima e intensamente.

La publicación de mi libro “Digitalízate o desaparece” en octubre del año pasado ha resultado ser un increíble impulso en esta nueva aventura. Sin lugar a duda, es una buena carta de presentación que ya está en su cuarta edición.

En definitiva, necesitaba más tiempo para investigar cómo las nuevas tecnologías están impactando en nuestros comportamientos como clientes, cómo se están transformando los modelos de negocio de las compañías, desde las ideas que generan las startups a los grandes negocios e, incluso, analizar porqué algunas magnificas ideas no llegan a ser una realidad.

Además, profesionalmente necesitaba más libertad y más tiempo para indagar sobre el impacto de la digitalización, compartir ideas o debatir sobre experiencias.

Lógicamente algunas voces me dijeron si lo había pensado bien, que ahora era el momento de recoger los frutos de mi carrera profesional, que todavía tenía mucho que aportar al Banco, etc. Seguramente sea verdad, pero es un tema de coherencia personal. Alguien que ha estado constantemente promoviendo el cambio en la organización para adoptar los nuevos sistemas, tiene que identificar el momento y facilitar los cambios de ciclo con la llegada de nuevos aires e ideas.

Siempre he tenido clara la idea de que nunca es tarde para aprender y yo, incluiría también para emprender, ya que realmente están siendo unos meses en los que se están cumpliendo con creces mis expectativas: profesor en IE Business School, The Valley e IEB; 25 conferencias (incluso la última en Guayaquil), asesoramiento en transformación digital en Comités de Dirección y áreas de innovación, trabajos en HUB`s de emprendimiento, firma del libro en la Feria de Madrid… y un tercer cuatrimestre cargado de proyectos e iniciativas. Una época muy interesante en la que algunas relaciones se consolidan, otras que parecían sólidas desaparecen al desaparecer el cargo y otras nuevas aparecen. Afortunadamente el balance es muy positivo, aunque siempre te llevas alguna pequeña decepción.

Estar próximo a la innovación es un aspecto muy interesante, pero lo que realmente es gratificante, es compartir experiencias y acompañar a personas y organizaciones en sus procesos de transformación. Aunque sea brevemente y pueda parecer que tiene un sesgo reivindicativo, quiero referirme a la experiencia como uno de los grandes valores en las épocas de disrupción como la actual y la necesidad de aprovecharla en todos los ámbitos y niveles.

Una equivocada (y a veces interesada) identificación de la experiencia con “algo” del pasado sin valor, es un error tan grave como quedarse anclado en el pasado y no evolucionar.

Una reflexión de la Dirección de las compañías para asegurarse que no se están yendo por el desagüe años de conocimiento y un paso al frente de los profesionales para compartirla en el nuevo contexto digital, son ejercicios que pueden aportar un gran valor a las organizaciones.

Estar actualizado y vivir nuevas experiencias es muy sencillo cuando estás en una gran institución como el Grupo Santander, pero hoy se ha convertido en uno de los nuevos retos, que solo se pueden superar, con sistemática en la información, debates y asesoramiento a nuevas organizaciones que te permitan identificar otros problemas y soluciones, nuevos comportamientos o nuevas ideas.

Escuchando “Too old to rock’n’roll: too young to die!” de Jethro Tull (uno de mis grupos favoritos) se me ocurrió que un buen slogan para esta nueva época era “Demasiado joven para jubilarme: demasiado viejo para tener jefe!  Incluso, como es en mi caso, teniendo un buen jefe y siendo amigo.

Buen curso digital

30 pensamientos en “¡Demasiado joven para jubilarme, demasiado viejo para tener jefe!

  • Adolfo, muchas gracias por el post. Me he sentido completamente identificada con tu experiencia de los últimos 9 meses. Te deseo lo mejor para este nuevo curso digital

  • me encanta la frase… creo que es una actitud que pocos pueden tener, simplemente porque los sistemas se van atrofiando… se va hardwarizando todo a medida de que se va repitiendo.

    por eso el tiempo se acelera, porque el cerebro necesita menos capacidad para procesar las cosas que da por hechas…

    cada vez todo va más fácil si vas por el camino de siempre… no tienes que estar atento y poco a poco mueres y desapareces.

    otro camino es el de la curiosidad, del perpetuo cambio… de querer cambiar las cosas, pero esa curiosidad es muy difícil de mantener con el tiempo… porque al final el viajar te roba la capacidad de sorprenderte….

    coger y pirarte al abismo (peores abismos hay) es objetivamente valiente después de 46 años en el mismo banco, aunque haciendo cosas diversas…

    Aún así eres un niño… no tomas nata President con el café… y tienes un bagaje que pocos tienen para dar algo que todos los de nuestro lado y del otro buscan: visión estratégica en un momento de tormenta y plagas por doquier 😉

    peores abismos he visto, porque creo que esta ola va a ser mucho más divertida desde una tabla que desde un transatlántico…

  • ¡Qué grande eres!
    Con todo lo que estás haciendo, tu gran reto va a ser conseguir ser el dueño de tu tiempo, porque aunque no tengas jefe por cuenta ajena, de alguna forma tus clientes, alumnos y otros compromisos empiezan a mandar un poco.
    Un abrazo y buen curso.

  • Buenas Adolfo,
    Estoy muy de acuerdo con tu comentario sobre el error de identificar la experiencia con “algo” del pasado sin valor y me conecta con un artículo muy interesante de Xavier Marcet en La Vanguardia hablando sobre propietarios de empresas de éxito… dice …”saben que una cosa es ser fieles a su trayectoria y otra no saber adaptarse. Los que enfrentan tradición con innovación acaban mal. La tradición se la defiende desde la innovación…”.
    En mi opinión, en muchas ocasiones (y como dices, a veces interesadamente) tratamos de construir el concepto de innovación con el “o”, “innovación o experiencia/pasado”, “innovación o tradición” cuando en mi opinión, en muchos casos aporta mas valor un “y”.
    Un abrazo

  • Cómo siempre interesante reflexión.
    Mi experiencia en estos mas de 8 años ya de Autónomo/Emprendedor es la necesidad de seguir estudiando y leyendo para estar actualizado. Solo nos haremos viejos cuando queramos vivir solo de las experiencias vividas y en vez del conocimiento adquirido de las continuas novedades del mundo empresarial, en todas sus facetas.

  • Con algún año menos que tú Adolfo, y por supuesto menos experiencia, coincidimos en la idea de afrontar nuevos retos y paradigmas desde una maravillosa y nueva perspectiva . Hemos coincido en Banesto y Santander y ahora yo también empiezo con ilusiones renovadas nuevos proyectos siendo mi propio jefe. Relato enriquecedor , como siempre, e inspirador como nunca! Te deseo lo mejor en esta etapa vital. A por todas!

  • Amigo Adolfo:
    Cómo me alegra el ver, que la “avioneta” sigue funcionando, a mayor altura y con más velocidad; con un objetivo claro y concreto. Aunque no te conteste, te sigo.
    Adelante y enhorabuena.

  • Adolfo, me parece un lema espléndido. Síntesis de un momento vital que comparto al 100%
    Sigamos compartiendo buenos momentos y reflexiones.
    Un fuerte abrazo

  • Se puede decir mas alto, pero no mas claro. Ahora bien, importante no confundir la edad fisica con la mental, hay jovenes de edad y viejos de mente y viceversa. Buenas reflexiones

  • El fruto de todo esto es como consecuencia una aptitud muy positiva con muchas ganas de aprender, investigar, innovar, ayudar, etc…, en resumen, no parar. Sigue así y así conseguirás el fruto deseado.

  • Adolfo,
    Completamente identificado con tu frase. Sintetiza un momento vital que comparto al cien por cien
    Seguro que seguiremos coincidiendo, en actividades y en reflexiones

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