Foco y ejecución

“La gente piensa que enfocarse significa decir si a aquello en lo que te enfocas, pero no es así. Significa decir no a otras cientos de ideas buenas que hay”

Steve Jobs

El riesgo de la dispersión es muy elevado y el del bloqueo aún mayor.

Las alternativas para transformar las organizaciones empiezan a ser muy variadas y la elección del camino adecuado cada vez resulta más complicado, pero también más determinante.

Estamos en un contexto en el que entender la nueva realidad y definir con claridad la nueva estrategia se han convertido no solo en dos acciones clave sino también en los dos primeros pasos para afrontar el futuro con todas las garantías.

Hay que poner foco, sí, pero desde el conocimiento y no con lagunas de ignorancia.

Empezar por la tecnología, como está ocurriendo en más de una compañía, sin tener bien definida su visión resulta tan perjudicial e incluso más que permanecer inmóvil. Claramente es mejor empezar de cero que tener que deshacer el camino andado, con lo que conlleva inversión desperdiciada y mensajes de cambio “quemados”.

No se trata de hacer muchas cosas y muy modernas, se trata de hacer las cosas necesarias y hacerlas bien. Eso sí, aprovechando las increíbles posibilidades de las nuevas tecnologías.

Para Daniel Goleman, el liderazgo gira entorno a la necesidad de captar y dirigir eficazmente la atención colectiva. Y ello implica cuestiones tan diversas como saber centrar, en primer lugar, nuestra propia atención y atraer y dirigir la atención de los demás, así como captar y mantener la atención de los clientes o consumidores.

En momentos de cambio como los actuales, el otro elemento clave es la ejecución. ¿Cuántos planes de transformación están en los cajones de CEO’s o Directores Generales? ¿Cuántos planes se han empezado y no han llegado al primer comité de seguimiento? ¿Cuántas compañías miden el impacto del Plan?

Hoy, ser una organización “Tiovivo” (vamos a darle otra vuelta al Plan) tiene el alto riesgo de la inmovilidad y consecuentemente de la desaparición.

Sin entrar en detalle, la ejecución, como se desarrolla en “Digitalízate o desaparece”, podemos concretarla en siete acciones:

    1. Crear una cultura de ejecución en la organización. La idea es sencilla, toda la actividad que se desarrolla en las organizaciones tiene un fin, y ese fin es la ejecución.
    2. Alinear todas las actuaciones con la estrategia. Desplegar un sinfín de iniciativas desordenadas lo único que consiguen es infrautilizar la inversión y agotar a los equipos y, además en la mayoría de las ocasiones, tener un escaso impacto  en los clientes.
    3. Asegurar claridad en propósito, meta, objetivos y funciones. Un método que nunca falla es alinear mensajes y objetivos con el cambio que se quiere producir.
    4. Eliminar las barreras. Robert S Kaplan identifica estas cuatro: Visión, Mandos, Recursos y Personas.
    5. Sincronizar todas las actuaciones y alinear a todos los intervinientes con un programa único y con objetivos comunes.
    6. Sistematizar la comunicación y el feedback. Pocas ideas expresadas de forma clara y escuchando a clientes y empleados.
    7. Medir y mejorar. Recordemos la famosa reflexión de Lord Kevin “lo que no se define no se puede medir, lo que no se puede medir no se puede mejorar, lo que no se mejora se degrada siempre”. La elaboración y seguimiento de un riguroso Cuadro de Mando de la Transformación desde el primer momento del Plan es una herramienta elemental para el éxito del mismo. Es un elemento crítico al que dedicaremos un post específico en las próximas semanas.

En su colaboración en el libro, el Dr. Rafael Matesanz dice “… cuando hablamos de la importancia de la ejecución en el devenir de cualquier empresa, existen unos principios y unos procedimientos bastante comunes con independencia de que la estructura esté más o menos jerarquizada o bien sea puramente horizontal. Al final, los resultados de excelencia sólo se consiguen gestionando correctamente los recursos disponibles …

Debate propuesto: ¿Conoces alguna empresa, área o líder “tiovivo”? Compártelo como caso manteniendo su anonimato.

8 Comments
  • isabel
    Posted at 16:00h, 30 abril Responder

    Adolfo, como siempre, muy interesante. En este caso, sobre no perder de vista la importancia del foco. Como en otras áreas de la gestión llega directamente del liderazgo y los líderes tendrán una exigencia: ser los más formados para acertar con ese foco; y, por otro lado, la ventaja que da todo el conocimiento global que permite la tecnología.
    Imprescindible también para ese foco, la Comunicación eficaz que maneja el lenguaje preciso, adecuado a cada grupo de interés (no es el mismo para todos); y que contagia a los empleados de un objetivo enfocado.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 18:25h, 30 abril Responder

      Isabel, gracias por participar, has tocado realmente un aspecto muy interesante como es el de la comunicación y la personalización de la misma. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en la necesidad del foco en la comunicación para que cada uno en la organización entienda el cambio que se está produciendo y como le afecta en su trabajo y en su futuro.

  • José pereira
    Posted at 13:47h, 01 mayo Responder

    Muy acertada la reflexión Adolfo, como siempre, el foco o mejor dicho lo adecuado del foco elegido, es determinante, creo que ese es el primer paso, luego obviamente que la organización se enfoque tiene su misterio, creer que el enfoque viene determinado desde la imposición o desde mensajes grandilocuentes, con mucho marketing, creo que es un error, hay que buscar el enfoque desde el convencimiento. Respecto a tu pregunta…claro que conozco, y muchas, es cuestión de tiempo que sean conocidos por todos….por su más que probable extinción!!!

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 18:25h, 05 mayo Responder

      Por eso, el reto de alinear a toda la organización en la dirección adecuada está marcando la diferencia ente la empresas.

  • diego ANTOÑANZAS DE TOLEDO
    Posted at 11:21h, 02 mayo Responder

    Gracias, Esto me recuerda a cuando estaba en las multinacionales y me llamaban agencias de marketing que me decían que eran buenas en todo. Yo les preguntaba ¿pero en qué eres no bueno, sino la mejor agencia? al otro lado se hacía siempre o casi siempre un silencio. Y cuando no se hacía silencio, te decían “soy el mejor en todo” a lo que lógicamente respondía “gracias por llamar” . ¿realmente la gente sabe hacer foco en aquello en lo que sean lo mejor de verdad?

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 18:28h, 05 mayo Responder

      Diego lo que ocurre que no pocas empresas se creen cuando les dicen “soy voy en todo” y cuando tratan de rectificar el coste es elevado.

  • Manu
    Posted at 13:17h, 31 mayo Responder

    En todos los equipos, incluidos los deportes, tiene que haber diferentes perfiles y es responsabilidad de los directivos conformar su equipo con lo necesario para cubrir esas necesidades. Por ello el discriminar entre perfiles pensador y ejecutor es absolutamente necesario para llevar a buen fin cualquier proyecto. En definitiva hay gente que tracciona (a nivel proyecto y a nivel directivo) y gente que no. Rodearte de uno u otro, o teniendo descompensado ese equilibrio, te traerá sin duda éxitos o fracasos en lo que hagas.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:33h, 05 junio Responder

      Manu gracias por participar. Totalmente de acuerdo, el problema en muchas empresas es que tardan en decidir demasiado sobre los que “frenan” el progreso.

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