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La tecnología, en armonía con el negocio

“El verdadero progreso es el que pone la tecnología al alcance de todos”

Henri Ford

Durante los siete últimos años he tenido el privilegio de ser responsable tanto de la  Tecnología y Operaciones como de la transformación digital en Banesto y en el Banco Santander en España. Han sido años decisivos en los que ha habido que tomar decisiones muy importantes para estar en la vanguardia del mercado, cumplir con la regulación  y satisfacer las nuevas exigencias de nuestros clientes.

Sin entrar en aspectos técnicos, que exceden el alcance de este blog, si podemos identificar una serie de aspectos que, desde nuestro punto de vista, son esenciales en la evolución tecnológica a realizar por las organizaciones en su Plan de Transformación:

La tecnología en armonía con el negocio

“La tecnología al servicio del negocio” es un concepto hoy superado. Actualmente solo hay una forma de hacer negocio, y esa es, maximizando el uso de la tecnología que en cada momento tenemos a nuestra disposición. Es un proceso interactivo. Con la tecnología tenemos que identificar nuevas posibilidades para mejorar la propuesta de valor e incluso para identificar nuevas oportunidades de negocio. Hoy podemos decir sin lugar a equivocarnos que no  están capacitados para realizar su función los profesionales de Negocio que no entiendan las nuevas tecnologías o los profesionales de Tecnología que no entiendan el Negocio.

Nuevas formas de trabajar

Es una clara consecuencia del punto anterior. La implantación efectiva de metodologías como “Agile” con sus principios de colaboración, entregas semanales, simplicidad, satisfacción de cliente o autogestión de los equipos, están suponiendo un claro avance en el entendimiento y aprovechamiento de las nuevas tecnologías por parte de las organizaciones y por consiguiente mejoras muy significativas en la experiencia de los clientes.

Nivel de Servicio

Uno de los grandes riesgos de este proceso de cambios continuos y de aparición de nuevas ideas y herramientas con capacidades prácticamente ilimitadas puede ser que nos olvidemos de lo básico, que dejemos de prestar atención a la producción diaria que, mientras la evolucionamos, sigue siendo infraestructura que soporta la mayor parte de las operaciones que se realizan a diario. No tiene ningún sentido tener el App. más moderna si los fines de semana no funcionan los cajeros automáticos!

Evolución de los sistemas tradicionales

El dilema, y cada compañía tiene el suyo, es cómo evolucionar la plataforma actual incorporando las nuevas tecnologías, al ritmo adecuado, desde el punto de vista de eficiencia y satisfacción de clientes. En este apartado, un aspecto que parece obvio pero que no siempre está bien resuelto es la inclusión en el Plan de transformación de los hitos necesarios para la sustitución de los “legacy”, Lo cual implica:

. Un plan entendido y “comprado” por la Dirección.

. Un presupuesto asignado (no va solo de invertir en lo nuevo).

. La gestiona el conocimiento del “legacy”.

. Un cuadro de mando de “sustitución”.

. La utilización de nuevas tecnologías como Cloud o Big Data como aceleradores del cambio.

Construcción de la nueva plataforma digital

La nueva plataforma digital se tiene que convertir en la ensambladora y dinamizadora de la estrategia y que actuará sobre tres ámbitos: generando nuevas capacidades de negocio, optimizando eficiencia y promoviendo la innovación. En próximos posts iremos desgranando las posibilidades que estas nuevas tecnologías aportan al negocio de las distintas industrias, por ahora anticipar que considero dos de ellas (Cloud y Big Data) como las “facilitadoras” de la nueva infraestructura a construir.

Ciberseguridad

Es la primera vez y por eso es más peligroso que nos enfrentamos tanto a nivel personal como empresarial con la inseguridad digital y eso implica que tenemos que priorizarla y adquirir una serie de nuevos hábitos.

En la empresa tienen la máxima importancia aspectos que tiene que ver con su gobierno, concienciación y formación, gestión de vulnerabilidades, protección de la información y monitorización. Definir un plan y asignar un presupuesto anual para avanzar y mejorar nuestras herramientas de ciberseguridad es la inversión más rentable que podemos realizar.

Debate propuesto: ¿Qué barrera está resultando ser la más importante en la evolución tecnológica de tu organización?
15 Comments
  • maria
    Posted at 10:24h, 26 diciembre Responder

    Yo diría que las personas, en todos los ámbitos. Empezando por quien debe tomar la decisión impulsar la transformación, de asumir los riesgos de lo desconocido, y fomentar el cambio.
    Y siguiendo por el resto de la organización, que se resiste a la nueva forma de trabajar. Las personas quieren el cambio pero no quieren cambiar!!!

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:42h, 27 diciembre Responder

      Las ofertas que integren las máximas sinergias entre el negocio y la tecnología serán por un lado más competitivas y por otro facilitaran el cambio.

  • Silvia Barroso
    Posted at 10:51h, 26 diciembre Responder

    La tecnología debería ser y es un trampolín, no una barrera. Lo que ha ocurrido con la llegada de Internet a nuestro mundo es la democratización de los negocios, cualquiera desde su casa puede crear un negocio o empresa exitoso y además que pueda competir con una grande y asentada.

    Qué sucede, el emprendedor va a la velocidad de la luz, las empresas tradicionales van a paso de tortuga, seguras de que nadie podrá quitarles sus lugares en el mercado, miles de empleados, productos regularcillos, proyectos que duran años…

    No es la tecnología, ya si me apuras ni siquiera las personas… Es la velocidad a la que pasa ahora todo y seguramente cada vez será más rápida, hay que cambiar muchas cosas.

    Un abrazo,

    Silvia Barroso

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:46h, 27 diciembre Responder

      Silvia, entonces el tratamiento para la empresas tradicionales esta claro. Adquirir capacidades para ir a la velocidad de la luz. ¿Se puede? Claro que si! … y el primer paso es la actitud valiente ante el cambio.

  • Rafael Ballesteros
    Posted at 11:33h, 26 diciembre Responder

    Como siempre la principal barrera son las personas, empezando por la alta dirección, su obsolescencia tecnológica lastra la evolución de la empresas, en muchos casos haciéndolas inviables.
    Los modelos de gestión de Recursos Humanos están desenfocados e instalados en falsas premisas que retroalimentan los propios directivos, hacen imposible la actualización de las personas, los modelos de formación y su coste son inútiles, se empeñan en utilizar carbón en lugar de energías mas rentables.
    Sin personas cualificadas no las empresas no desarrollaran nuevos modelos de negocio.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:48h, 27 diciembre Responder

      Obsolescencia digital sin duda pero tambien miedo a la perdida de status!

  • Vicente G. Moreno
    Posted at 12:50h, 26 diciembre Responder

    Si establecemos una escala, para mí la principal barrera se encuentra en la alta de las empresas y cualquier otro modelo de organización que viven la digitalización, en su visión más amplia, como una amenaza frontal al status quo. No sólo hay, en muchos casos, una limitación de «comprensión» de la tecnología y de su impacto en el negocio y la sociedad, creo que perciben con miedo que la tecnología (como motor y respuesta a un cambio en la sociedad y en los clientes) es una potencial amenaza a las creencias, estructuras y privilegios que han dominado sus vidas y las nuestras durante muchas décadas.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:49h, 27 diciembre Responder

      Vicente comparto al 100% tu visión creo que el status quo se está convirtiendo en la gran barrera del cambio y por lo tanto del progreso.

  • Roberto
    Posted at 15:42h, 27 diciembre Responder

    La base está en las personas, y en el interior de las mismas el miedo al cambio que en muchos casos van acumulando año tras año cuando se han venido dedicado a lo mismo.
    El cambio es bueno, pero la gente tiene que entenderlo y ser formados para ello.
    Por ello para mí lo primero debería ser “formar para entender”….. esto quiere decir él preocuparse en tratar de hacer ver a la gente como la evolución nos adelanta por los lados sin darnos cuenta y darles la oportunidad de interesarse por ello y subirse al carro.
    Y también respetar a los que no quieren cambiar y sólo visualizan su “Dead line”… hay un BAU que hay que mantener para que la empresa no decaiga.

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 20:52h, 27 diciembre Responder

      Nunca serán suficientes los esfuerzos en explicar los cambios y como afectan a la organizaciópn y a cada persona en particular. Desde luego es muy dificil cambiar desconociendo el impacto del cambio.

  • Alexander Ripoll
    Posted at 21:26h, 27 diciembre Responder

    Para generar ambientes propicios que estimulen a los profesionales de negocio a tratar de entender las nuevas tecnologías o los profesionales de tecnología a tratar de entender el negocio, se requiere minimizar el uso de energía tradicional por sistema para impulsar el desarrollo, dejando de echar carbón con comportamientos tóxicos en la gestión de la cultura y de ignorar la transformación a energías alternativas que reducen la contaminación y cuidan el ambiente entre los colaboradores

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 13:46h, 30 diciembre Responder

      Buena reflexión Alexander ¡Desde luego hace falta energía que respete el medio ambiente o lo que es lo mismo energía que favorezca la colaboración y el cambio!

  • Rodrigo Lopez Barnes
    Posted at 20:47h, 01 enero Responder

    Interesante artículo Adolfo.

    Coincido con la mayoría de los comentarios anteriores en cuanto a que la mayor barrera con la que nos encontramos es la cultura de la empresa, junto a las personas que la conforman. Sin embargo, considero interesante ahondar un poco más en este tema.

    Las personas de la organización responsables del cambio siguen una serie de motivaciones a la hora de realizar su trabajo diario: motivaciones extrínsecas (incentivos económicos, por ejemplo), motivaciones intrínsecas (capacidad de desarrollo profesional) y motivaciones transcendentes (desarrollo del sector en el que trabajan..).

    Si los líderes de las empresas son capaces de integrar la transformación digital en la motivación de sus empleados, el éxito estará casi garantizado. Por ejemplo se me ocurre: motivaciones extrínsecas (añadir incentivos que fomenten la innovación, la eficiencia, no penalizar el out of the box..), motivaciones intrínsecas (introducción de formación digital gratuita, workshops verticales, creación de hubs digitales..), motivaciones transcendentes (trasladar a los empleados la visión de la empresa, de forma que ellos puedan participar en la definición de la misma con sus aportaciones, transformando así el sector en el que trabajan).

    Un abrazo

    • Adolfo Ramirez
      Posted at 22:50h, 03 enero Responder

      Rodrigo, unas reflexiones muy interesantes y sin duda muy importantes para avanzar en la transformación de las organizaciones.

  • Antonio Félix Velázquez Montero
    Posted at 14:45h, 03 enero Responder

    Bueno, lo primero feliz año a todos los contertulios del Blog de Adolfo…he estado un par de semanas totalmente desconectado pero este post es un buen motivo para la reconexión…

    Creo que la mayor barrera es el miedo…pero después de haber pensado mucho en este asunto he llegado a la conclusión que dicho miedo no lo provoca la Tecnología, sino el Futuro. En «Hamlet», Shakespeare define al futuro como «El País sin descubrir» y todos sabemos que lo desconocido siempre genera inquietud (salvo en los auténticos líderes).

    Las empresas que realmente quieran abordar la TD de manera exitosa deben esponsorizar un espíritu «aventurero» en la organización, creando un ambiente optimista y receptivo al cambio.

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