necesidad de entender

La necesidad de entender

“Cada día sabemos más y entendemos menos”

Albert Einstein

Los avances tecnológicos hacen posible que el afán de mejora del ser humano se traduzca en grandes cambios que impactan en todos sus ámbitos de actividad.

Hoy, estamos siendo testigos del momento de evolución más radical y acelerado que hemos experimentado como seres humanos y que se está caracterizando por ser:

  • Veloz: por la rapidez de adopción, el estrés continuo en un ciclo que lleva a desaprender y aprender de nuevo para adaptarse al siguiente cambio.
  • Múltiple: asistimos a la muerte del ceteris paribus, porque ya no existe nada constante y los desafíos son multidimensionales y multisectoriales.
  • Disruptivo: puede generar crecimientos exponenciales pero igualmente arruinar negocios.
  • Social: es la era de la colaboración, de la conversación y de la economía circular y colaborativa. El lenguaje no volverá a ser unidireccional.
  • Competitivo: es también la era del talento. Tener en todos los niveles las competencias adecuadas de negocio, digitales u operativas será, más que nunca, un factor determinante. La meritocracia se convertirá realmente en la referencia.

Una coyuntura que afecta a todo tipo de organizaciones, grandes o pequeñas, públicas o privadas y de cualquier sector es la necesidad de entender. Todas deben adaptarse con gran celeridad a la nueva realidad de los mercados y de los consumidores

En este contexto, hoy más que nunca, decidir desde el conocimiento, y no con lagunas de ignorancia como sucede en no pocas ocasiones, se ha convertido en el gran desafío de las compañías y de sus ejecutivos. No se puede «hacer el avestruz” y enterrar la cabeza como si así dejaran de suceder las cosas ni tampoco mostrar una posición de prepotencia como si lo supiéramos todo, incluso antes de que suceda. Tanto una actitud como la otra se pueden llevar por delante la empresa.

Una serie de aspectos clave nos ayudarán a comprender mejor esta necesidad de entender, de la que venimos hablando:

  • No es una moda, no se trata de la última tendencia a la que apuntarse antes de que llegue la siguiente. Debemos ser conscientes de que estamos en los inicios nada menos que de una nueva era en la que se están generando cambios transcendentales en todos los ámbitos.
  • Afecta a la empresa en su conjunto, no es meramente un cambio tecnológico. La transformación que se tiene que producir es transversal y holística, por lo que debe suponer la revisión de la estrategia y la organización en su conjunto.
  • Impacta en todos los sectores, está ocurriendo, lo estamos viviendo: telecomunicaciones, educación, ocio, servicios financieros, medios de comunicación, etc., ninguna industria se va a quedar fuera del cambio.
  • Acelera la desintermediación, siendo ésta uno de los atributos de Internet desde su nacimiento, ahora ha irrumpido con más fuerza como uno de los conceptos clave. Afirmaciones como “todo lo que no genera valor en la relación desaparecerá” o “aquello que generé fricción con el cliente se reconvertirá” se imponen y generan inéditas  formas de relación e incluso nuevos servicios o negocios en casi todos los sectores. Aparecen con gran fuerza las plataformas y la economía colaborativa (a la cual dedicaremos un próximo post).
  • Impulsa la globalización, que puede ser aprovechada por más empresas con la aparición de un consumidor mundial y el surgimiento de un nuevo mercado internacional.
  • Está provocada por la disrupción digital, que acelera la innovación y hace realidad posibilidades hasta hoy impensables a través de tecnologías como: Big Data, Cloud, Internet de las Cosas, Inteligencia Artificial o Blockchain, entre otras. La tecnología se convierte en accesible.
  • Demanda talento digital. Aparece la necesidad de contar con nuevas capacidades asociadas a este ámbito, lo que plantea un reto de integración y formación de los equipos y de incorporación de nuevo talento.
  • Exige priorizar la ciberseguridad y la privacidad, como dos aspectos clave para garantizar la fiabilidad de la nueva era.
  • Las redes sociales son también un canal de negocio, y resultan cada vez más útiles para usuarios y empresas.
  • “El dato es el nuevo petróleo del siglo XXI”, decía Andreas Weigend (ex chief scientist de Amazon y experto en big data) que añadía “igual que con el petróleo, el valor real de los datos se logra al refinar la información”.
  • Se reformulan negocios y aparecen otros nuevos, los competidores pueden estar en todas partes y las startups están incorporando innovación y competitividad en el mercado.

En definitiva, como decía Marco Benedetti:

Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”

Debate propuesto: ¿Cuál podríamos considerar como el aspecto clave para entender el profundo cambio que se está produciendo?

Estas son algunas de las ideas desarrolladas en el capítulo 1.  de mi libro “Digitalízate o desaparece”
13 Comments
  • Antonio Prieto
    Posted at 14:12h, 10 octubre Responder

    Adolfo, el planteamiento es perfecto y lo suficientemente abierto para que el título del artículo exprese el verdadero reto: La necesidad de entender.
    Una empresa está en el proceso de cambiar estructuras para refinar la información, tiene recursos y aún así le cuesta entender a sus clientes. Pero si nos vamos al otro lado de la mesa, encontraremos la misma necesidad, pero con menos capacidad aún para entender, por lo que debemos facilitar a los clientes y consumidores creer, aceptar y entender, esta transformación total de la que hablas. Lo agradecerán.
    Deseando recibir tu libro

  • Oscar Serrano
    Posted at 14:58h, 10 octubre Responder

    Excepcional Adolfo, lectura facil, rapida y amena. Hay tanta informacion hoy en dia que si los articulos son largos pesados y densos se me acaba el tiempo y debo pasar al siguiente. «Too much information, very little time to focus as i have to move on to the next one». Un saludo!.

  • Jose pereira
    Posted at 19:32h, 10 octubre Responder

    Sin duda un término de nueva aparición la coopetencia, entendiéndola como la simbiosis entre la cooperación y la competencia, donde todo suma pero a la vez compite. Todo requiere un cambio de paradigma mental en enfoques de negociaciones y de modelos de negocio

  • Antonio Félix Velázquez Montero
    Posted at 22:07h, 10 octubre Responder

    Tiene mucha razón José Pereira en lo que comenta acerca de que «todo suma y a la vez compite» encajando a la perfección con el concepto de de «desafío multidimensional» que menciona Adolfo en su libro…

    Aunque esto que voy a mencionar es un tanto hiperbólico, en cierta manera en el mundo digital la Tercera Ley de Newton no funciona…Una única acción puede tener N reacciones opuestas, no una sóla…

  • Amparo Marin
    Posted at 22:41h, 10 octubre Responder

    Ligado a la apuesta por la innovación colaborativa, cabría hacer alusión al concepto de «Openpreneurship», modelos abiertos de emprendimiento. Y muy unido a este punto, importante fomentar una cultura de INTRAemprendimiento dentro de la organización como motor de cambios y generador de nuevos modelos de relación entre clientes y empleados.

    • Cristina Ramos
      Posted at 13:48h, 17 octubre Responder

      Sin duda Amparo, alineada a mi interpretación de la Agilidad:
      – la comunicación efectiva es un “must” en los tiempos de cambio que vivimos (feeedback continuo con un lenguaje común), y
      – el intra-emprendimiento y las estructuras ágiles son dos asignaturas pendientes de la transformación.
      Un placer compartir debate.

  • Ruben Marcos Romeo
    Posted at 07:23h, 11 octubre Responder

    Las empresas tratan de entender que quieren consumir los millenians. Son el futuro a medio plazo y ya nos vale con dar un servicio sino que quieren un valor añadido. Pagamos por se clientes premium de Amazon, de Spotify,… cuando también existe la opción de que sean gratuitas. Para mí la clave está en mentalizarnos de ese cambio de época y no quedarnos en una época de cambios. Un abrazo

    • adolforamirez
      Posted at 20:50h, 12 octubre Responder

      Totalmente de acuerdo Ruben, estamos en un cambio de época, en el que nuestros comportamientos como clientes están cambiando todos los modelos de negocio y entenderlo va a ser crítico para las organizaciones.

  • Cristobal Parra
    Posted at 13:23h, 11 octubre Responder

    Adolfo….vaya por delante que vistos los adelantos que haces de tu libro ……ya lo he reservado . Enhorabuena por su seguro éxito.
    Sobre lo que nos propones para debatir …. Para entender …me parece imprescindible algo muy teóricamente de moda pero poco puesto en práctica : EL DIÁLOGO .
    Alguien tiene que tomar la iniciativa y creo que deben ser las compañías .
    Cuantas disponen de equipos «de diálogo» que mantengan una comunicación , para entender, de manera permanente con clientes / usuarios, empleados e inversores ????

  • Cristina Ramos
    Posted at 02:40h, 13 octubre Responder

    Un placer seguir recibiendo estas píldoras Adolfo!

    En cuanto al debate propuesto en esta nueva entrega:

    Vivimos tiempos de cambio. Un tiempo en el que cambia el escenario y las reglas de juego.
    Los avances tecnológicos provocan cambios en los hábitos de consumo, y estos cambios demandan nuevas formas de hacer negocio y de relacionarnos.
    Y ahí esta la clave, en la forma de relacionarnos … con los clientes, con los proveedores, con los compañeros, con las marcas, entre los equipos, …
    Y aquí no hablamos de dinero, ni de inversiones, ni de negocio, ni de tecnología.
    En este punto hablamos de personas y de sus interacciones, trabajando mucho, mucho y mucho la inteligencia emocional y poniendo el foco en dos de sus cinco pilares: la empatía y las habilidades sociales para mejorar y adaptar nuestra comunicación, colaboración y negociación a los nuevos tiempos.

    Sin duda, la clave esta en las personas y en nuestra forma de relacionarnos: «cuanto más nos entendamos, más lejos llegaremos». Prima una estrategia «People Centric».

    Un saludo a todos!

  • Eugenio De Juana Saiz
    Posted at 09:01h, 13 octubre Responder

    Yo creo que lo primero que tienen que hacer las empresas es creerse , de verdad, que lo que está pasando ha venido para para quedarse y ponerse las pilas para cambiar las maneras de dirigir y así poder lograr la implicación de todos sus empleados para que realmente los clientes perciban los cambios.Si no ,estaremos como siempre hablando y hablando y escribiendo pero no poniendo en marcha los «sacrificios» que supone cambiar las maneras de dirigir. Hay que hacer mas que decir
    «El cambio duele pero el no cambio mata»

  • Silvina
    Posted at 15:57h, 15 octubre Responder

    Añadiría lo que ya decía hace tiempo Peter Drucker «La Cultura de una organización se desayuna a la Estrategia», el gran reto está en el cambio cultura, hay que trabajar mucho en la gestión del cambio de las personas¡

  • Jaime Uscola
    Posted at 23:09h, 17 octubre Responder

    Compartiendo la opinión de que este cambio de época se fundamenta en la tecnología, la nueva forma de relacionarnos, focalizando en el valor, eliminando lo accesorio y poniendo al cliente en El Centro ( de verdad), surge una reflexión sobre el producto final. Quién compone la música? Quién produce las películas y series? Quién produce los alimentos? Qué parte de la experiencia del cliente se satisface con la accesibilidad al producto o servicio y qué parte con el propio producto consumido?

    Ilusionante formar parte del cambio, la vocación y curiosidad del aprendíz es una cualidad clave en estos momentos apasionantes.

    Enhorabuena por el post!

    Jaime

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