Os comparto el artículo publicado en huffingtonpost.es sobre la inevitable aceleración de los procesos de disrupción digital de muchas empresas y negocios.

 

“Para progresar no basta con actuar, hay que saber en qué sentido hacerlo”

Gustave Le Bon

                                  

Los datos que arroja el Instituto Nacional de Estadística o la Oficina Europea de Estadística Eurostat demuestra con las cifras del año pasado que la transformación digital no estaba siendo secundada de forma decidida por el tejido empresarial español.

Según el INE, en la Encuesta sobre Innovación en las Empresas del año 2018, solo 1 de cada 5 empresas españolas fueron innovadoras. En aspectos como el teletrabajo, en España, según el informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) solo el 7,5% de los trabajadores disfrutan de esta ventaja que ofrece la tecnología. Es cierto que los datos crecen, aunque el crecimiento, lo hace mucho más lentamente de lo que los expertos esperaban.

Como ya hemos comentado en alguna ocasión en este blog, España ocupa el undécimo puesto de los veintiocho Estados miembros de la UE en el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) 2019.

Según citado informe, España obtiene buenos resultados en conectividad, gracias a la amplia disponibilidad de redes de banda ancha fija y móvil rápidas y ultrarrápidas y al aumento de su implantación (lo cual se está confirmando durante la presente crisis).

En lo referente al capital humano, España se sitúa a un nivel similar al del año pasado y su puntuación es todavía más baja que la media de la UE en esta dimensión.  En particular, alrededor de una quinta parte de los ciudadanos españoles aún no están conectados y cerca de la mitad de la población sigue careciendo de las competencias digitales básicas.

La crisis del coronavirus Covid-19 en la que nos encontramos sitúa a toda la ciudadanía ante un nuevo escenario. Un escenario que a nivel empresarial ha propiciado y empujado a las empresas y a sus profesionales hacia la digitalización.

¿Cómo el coronavirus está acelerando la digitalización de las empresas?

Por un lado, les ha lanzado de lleno ante la oportunidad de actualizarse a nivel digital y tecnológico. Aquellas empresas que no terminaban de comprender la importancia de innovar en su modelo y procesos de negocio, se han visto forzadas a ello. Por desgracia, han tenido que acortar drásticamente los tiempos de adopción del cambio.

Por otro lado, las empresas conocerán las ventajas de ser una empresa innovadora y digital. La transformación en las organizaciones tiene una hoja de ruta y una serie de etapas por las que se tiene que pasar. En este caso, nos hemos saltado algunas etapas del proceso de transformación, pero hemos ganado una muy importante: la cultura de las personas, es decir, que los profesionales comprendan la importancia de la transformación.

Aunque la crisis del coronavirus haya acelerado los procesos, no debemos perder el horizonte. Por lo que seguirá siendo imprescindible definir un plan de transformación integral que evolucione a toda la organización de una forma sincronizada. Para ello, debemos revisar nuestra propuesta de valor y, a partir de ahí, evolucionar nuestra plataforma tecnológica.

La última etapa de la transformación digital es la de ejecución, ahora acelerada por la crisis del coronavirus. Antes, el 70% de los planes fallaban porque no ser capaces de ejecutar y tomar algunas decisiones, hoy, en muchos casos, esas decisiones se están tomando sin mayor debate.

Todos los sectores se iban a ver afectados por la transformación digital y ahora se ha demostrado lo que se venía anunciando desde hace tiempo. En todos los sectores se está viendo el impacto especial de la digitalización.

La incógnita es, ¿qué ocurrirá cuando termine la cuarentena?  

Sinceramente, creo que una vez que concluya esta crisis, la aceleración que se está produciendo en la digitalización de los negocios seguirá esta dinámica y será el momento de revisar estrategias para no cometer errores por decisiones inevitables adoptadas en el “estado de alarma”.

Realmente, el reto que tienen por delante las empresas españolas es que muchas de las buenas iniciativas que se han puesto en marcha, se conviertan en realidad y se consiga una auténtica transformación.

Transformación digital, sin ninguna duda, pero con sentido común, centrándonos en la experiencia del cliente e identificando nuevas oportunidades de negocio, que nos permita crecer como empresa y seguir generando valor a clientes, empleados y sociedad.

La situación actual nos ha recordado que el futuro está asociado a la innovación. Si no innovas, te digitalizas y aprovechas las nuevas oportunidades, terminarás desapareciendo.

 

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3 comentarios de “Coronavirus: la disrupción digital para las empresas

  1. Carlos Muñoz dice:

    Buenas tarde a todos los que comparten este blog de Adolfo. Si bien suelo asomarme al mismo, también lo es que no como participe, así que hoy desde el confinamiento me he decidido a poner cuatro letras al respecto de mi pequeña experiencia de teletrabajo obtenidas de la situación actual por las circunstancia del CV19.

    Lo primero decir que la empresa en donde trabajo tiene tecnología y capacidad de tele-trabajar en general por su actividad, así como costumbre de hacerlo desde hace años para algunas de nuestras personas, lo significativo y atípico ha sido cuando esto ha tenido que implantarse abruptamente con aplicación al 100% de la plantilla, y de esto estamos extrayendo algunas conclusiones, o en este momento mejor llamarlas impresiones a analizar, para que después pasen a ser conclusiones, y que paso a relatar brevemente.

    Ni la empresa, ni todo el personal, estaban lo suficientemente preparados para mandar de un día para otro a tele-trabajar a todo el personal. Infraestructuras, procedimientos de trabajo, organización, métodos de control y de evaluación, inter-relación con clientes, serían varios de los puntos a revisar.

    La productividad, aunque todavía no la podemos medir objetivamente, es posible que no haya aumentado, pero es sí que lleve camino de ello si logramos corregir algunas cuestiones, fundamentalmente por las causas de: la planificación de los trabajos, y porque la gestión de muchas de las personas está llevando mucho más tiempo que el acostumbrado en el trabajo presencial.

    Las personas con iniciativa de trabajo y con responsabilidad funcional a cualquier nivel, es decir que normalmente se auto-gestionan , enseguida pasan a un nivel de tele-trabajo igual o mejor que en su posición presencial. Las personas reactivas en el trabajo y que necesitan que les manden las tareas con precisión, se adaptan mal, rinden menos y obligan a un sobre esfuerzo de gestión extraordinario.

    El teletrabajo está revelando por si solo lo que era una simple sospecha, los comprometidos y competentes lo son aún más, la incompetencia y falta de compromiso de algunos se pone de manifiesto de manera objetiva, Nunca pensé en este sencillo método de evaluación..

    De lo anterior se deduce que el tele-trabajo no solo es cuestión de la función, de la empresa y sus procedimientos y medios sino que la actitud de la persona juega un papel decisivo.

    Se ha incrementado de manera importante la tele-comunicación, el chat de correo, etc.. lo que obliga a poner una serie de normas de lógica en pro de la efectividad y la racionalización del tiempo. Yo hablo a diario con los que me necesitan y mantengo una reunión breve cada dos días con el equipo de dirección que hemos formado para el CV19.

    Por último, decir que va a haber muchas personas que cuando termine esto pedirán conciliación laboral, -esto lo digo en contraposición de la denominada conciliación laboral asociada al tele-trabajo-, esto es no es oro todo lo que reluce,

    Mi conclusión….., si la actividad lo permite, si somos capaces de disponer de medios, -plataforma con “detodo”- si podemos medir la productividad, si adaptamos los procedimientos y si damos responsabilidad a las personas, lo veo necesariamente conveniente de manera parcial para las mayoría de las posiciones de la empresa.

    Un cordial saludo para todos, y mucho ánimo, que ya está dentro de todos y lo podemos despertar los demás.

    • Adolfo Ramirez dice:

      Carlos, en primer lugar muchas gracias por compartir tus reflexiones en el blog.

      Sin duda un tema aparece por encima del resto, y a él le dedicare el post de la próxima semana y es el compromiso.

  2. Carlos Muñoz dice:

    Se me ha pasado señalar otro punto que percibo, en este caso como negativo, y es que al ser esto tan largo, la falta de contacto personal provoca un distanciamiento entre las personas, se anula la sociabilidad diaria que nos proporciona los intangibles emocionales en el trabajo, como son la afectividad y todo lo que se pudiera referir a la llamada inteligencia emocional, al final la actitud de compromiso y la lealtad, cuestiones estas indetectables a distancia, son un sub-producto de dicha sociabilidad. Esto viene a reforzar mi conclusión de la aplicación parcial del tele-trabajo.

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